Tener novio en la adolescencia?
De chica a chica…
Cuando era adolescente, muchas chicas de mi edad me molestaban por no tener novio. Parecía que, para encajar o vivir realmente la adolescencia, tenías que estar enamorada de alguien, tener una relación o al menos gustarle a alguien.
Recuerdo escuchar comentarios como: ¿Cómo que nunca has tenido novio? o sentir esa presión silenciosa de hacer lo mismo que todas para no quedarme atrás. Y honestamente, hubo momentos donde pensé que tal vez algo estaba mal conmigo por no estar viviendo lo mismo que las demás chicas de mi edad.
Pero hoy, mirando atrás, puedo decir algo con muchísima paz: gracias a Dios nunca hice las cosas solo por presión.
Y no porque el amor sea algo malo. Al contrario, el amor es algo hermoso cuando llega en el tiempo correcto. Pero entendí que muchas veces, cuando somos adolescentes, todavía estamos aprendiendo quiénes somos, qué queremos y cómo cuidar nuestro propio corazón.
Con los años vi a muchas chicas arrepentirse de haber apresurado etapas. Algunas descuidaron sus estudios, su tranquilidad emocional o incluso partes importantes de sí mismas por intentar vivir relaciones para las que todavía no estaban preparadas emocionalmente. Porque cuando somos muy jóvenes, a veces confundimos atención con amor o creemos que tener pareja nos hará sentir más valiosas.
Y la verdad es que no necesitas un novio para sentirte suficiente.
La Biblia dice que todo tiene su tiempo, y creo profundamente en eso. Hay etapas para crecer, para descubrirte, para sanar, para disfrutar amistades, para aprender a amarte y también para acercarte más a Dios antes de entregar tu corazón a alguien más.
Por eso hoy quiero decirte algo que tal vez necesitas escuchar: no quieras apresurar etapas solo porque todos a tu alrededor parecen estar haciéndolo.
No te sientas menos, no te compares y no hagas cosas solo para encajar. Porque tu vida no está atrasada. Hay algo muy bonito en vivir cada etapa con calma. En disfrutar tu adolescencia sin tanta presión. En pasar tiempo con tu familia, descubrir tus sueños, reír con amigas y aprender quién eres antes de intentar pertenecerle emocionalmente a alguien más.
Y sinceramente… gracias a Dios por todas las veces que me cuidó incluso de cosas que yo pensaba que necesitaba.
Porque ahora entiendo que esperar no es perder el tiempo. A veces esperar también es protección.
Así que vive libre. Disfruta. Ama mucho a tu familia, cuida tu corazón y pídele siempre dirección a Dios para cada etapa de tu vida. Porque cuando Él guía nuestro camino, no necesitamos correr detrás de nada.
“Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.”
Eclesiastés 3:1
Nos vemos…
Comentarios
Publicar un comentario